Friday, September 01, 2006

IBARRETXE: “NINGÚN PROCESO DE PAZ SE PUEDE CONSTRUIR DESDE EL OLVIDO”

Analisis en profundidad



Ante el nuevo escenario, el Gobierno presenta su Plan de Paz y Convivencia.

La propuesta se basa en el reconocimiento a las víctimas, la justicia y los derechos humanos.






“Si quieres la paz, prepara la paz”, este es el lema del Plan de paz y Convivencia que ha aprobado el Gobierno vasco, a través de su Consejo Político, como contribución al nuevo escenario de paz y esperanza que se ha abierto en Euskadi tras el anuncio el pasado mes de marzo de alto el fuego por parte de ETA. El encargado de presentar a la sociedad vasca el plan fue el Lehendakari Ibarretxe, para quien el viejo adagio “si quieres la paz, prepara la guerra” es “una barbaridad” y está ya de sobra superado.

Una vez aprobado por el Gobierno, el Plan de Paz y Convivencia ha sido remitido a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento para ser debatido, y en su caso, recibir las aportaciones del resto de los grupos políticos. Precisamente en su presentación el Lehendakari quiso dejar claro el carácter “abierto” a las aportaciones de otras instituciones que tiene esta propuesta, cuya pretensión es la de “sumar y no restar”, según declaró en su comparecencia ante los medios de comunicación. Además, el Gobierno propondrá que se evalúe anualmente el desarrollo de los diversos compromisos e iniciativas que se recogen en el extenso texto, dado que estas abarcan los próximos años e incluso van más allá de la presente legislatura.

Lograr una sociedad reconciliada
Convencido de que ningún proceso de paz se puede construir sobre el olvido, el Ejecutivo de Gasteiz ha elaborado un minucioso plan cuyo objetivo fundamental es lograr una sociedad reconciliada, construida sobre la memoria las víctimas, la justicia y el respeto a los derechos humanos.

Para ello, el Plan de paz y Convivencia se inspira en cuatro principios básicos, el primero de los cuales es el respeto a la vida y los derechos humanos, dado que no hay nada que pueda situarse “ni por encima, ni por delante del derecho a la vida”.

El segundo principio es el reconocimiento a las víctimas, “sin distinciones de siglas ni opciones políticas”, con el que el Gobierno pretende saldar una deuda histórica hacia las víctimas del terrorismo, a fin de que éstas se sientan acogidas “sin instrumentalizaciones, olvidos, ni equiparaciones”.

“Queremos que sepan –señalo el Lehendakari -, que tenemos presente el dolor extremo e irreversible que han sufrido y que tenemos la determinación de que permanezcan en la memoria de nuestra sociedad”.

Por ello una de las necesidades mas urgentes y prioritarias que se marcan en este Plan es la de alcanzar el máximo consenso, a fin de que todos los partidos políticos se comprometan a trabajar conjuntamente en todas aquellas iniciativas de reconocimientos a las víctimas.

El tercer principio hace referencia a la reparación de los daños causados. Concientes, de que ningún plan puede reparar las pérdidas irreversibles que han producido el terrorismo y las vulneraciones de los derechos humanos, el Gobierno, sin embargo, considera necesario compensar todo aquello que sea reparable, no sólo priorizando los apoyos de tipo económico, material o asistencial, sino también impulsando la reparación moral de éstas personas “sea cual sea su entorno político o el origen de su agresión”. Para ello, se propone la coordinación interinstitucional desde los diferentes niveles de la administración para no dispersar esfuerzos, ni caer en duplicidades.

Finalmente, el cuarto principio convivencia y reconciliación se sustenta en la necesidad de sentar, ya mismo, las bases de actuación para orientar el futuro hacia una mejora de la convivencia social y política, donde el diálogo la tolerancia, el respeto y el acuerdo constituyan las pautar del proceder social y político, teniendo en cuenta que la sociedad vasca ha vivido sacudida por fuertes tensiones y conflictos políticos sostenidos de manera estable durante muchos años.


Cinco ejes y un camino por recorrer
Básicamente el Plan de paz y Convivencia gira sobre cinco ejes y una reflexión final sobre la importancia de la educación en valores democráticos, por lo que se propone la elaboración de un Plan Vasco de educación en la paz dirigido a la sociedad en general y al ámbito educativo en especial. Estos cinco ejes y sus principios políticos de actuación son:

La defensa y promoción de todos los derechos humanos
Manifestamos nuestro compromiso con el respeto a la vida y a los derechos humanos de todas las personas sin excepción.

Rechazamos todas las acciones y manifestaciones de violencia y de conculcación de los derechos humanos, individuales y colectivos.
Reiteramos nuestra apuesta por las vías, única y exclusivamente pacificas y democráticas

La solidaridad con las víctimas del terrorismo
Manifestamos nuestro rechazo absoluto a al violencia y al terrorismo en todas sus expresiones, tanto desde una perspectiva ética como política.

Expresamos nuestro reconocimiento total e incondicional a las víctimas del terrorismo, como exponente máximo de la injusticia cometida por el ejercicio de la violencia y el terror.
Nos comprometemos en la defensa de las reivindicaciones de memoria, justicia y reconocimiento del daño causado.
Reconocemos el papel esencial de las víctimas en cualquier proceso de paz.

La recuperación de la memoria histórica y reparación a las victimas del franquismo
Expresamos nuestro compromiso con el derecho a la verdad como garantía de justicia y de reconocimiento a las victimas del franquismo.
Reiteramos nuestra voluntad de recuperar la memoria histórica y reivindicamos el derecho a la reparación moral y económica de las victimas del franquismo.

Manifestamos la necesidad de afrontar con dignidad las heridas de la guerra civil y recordar sus horrores para que jamás vuelvan a cometerse en nombre de ninguna idea o proyecto político totalitario.
La defensa de las libertades y la recuperación de los derechos civiles y políticos.

Manifestamos nuestro compromiso con el respeto de los derechos humanos y los derechos humanos y las libertades civiles y políticas, de todas las personas.
Manifestamos nuestro rechazo a cualquier instrumento o método que suponga la conculcación de los derechos civiles y políticos.

La prevención de la tortura y la defensa de los derechos humanos de las personas detenidas y presas.

Reiteramos nuestro compromiso irrenunciable con la prohibición absoluta de la tortura y cualquier otra forma de trato inhumano y degradante.

Propugnamos una política penitenciaria respetuosa con los derechos humanos de las personas penadas y de sus familiares.
Manifestamos nuestra disposición para propiciar iniciativas de humanización y una política de acercamiento de los presos y presas vascas a su entorno familiar y social.

No comments: